UN POCO MÁS CERCA
El lugar tiene
su propia historia.
Camino a La Carolina, el Río Claro guarda un paisaje de espejos de agua y piedras. En el Azud, la antigua toma de agua forma un pequeño salto que le da al lugar su sonido y su carácter.
Acercarse es descubrir otra de las escenas del valle: agua que sigue su curso, vegetación en las orillas y sierras que acompañan la mirada. Un paseo para disfrutar con atención y respeto por el entorno.
Más sobre este lugar
Camino a La Carolina por la ruta 9, antes de llegar al pie de la cuesta en donde el camino gira bruscamente hacia la derecha, deberá girar a la izquierda, hacia el Río Claro. Se encontrará con varios espejos de agua y una pequeña cascada artificial formada por las paredes de una toma de agua. Este bellísimo lugar nos ofrece el disfrute de las piletas naturales.




