UN PUEBLO NO SE CONOCE SOLO MIRANDO

Vení.
Tenemos una historia
para contarte.

El paisaje te recibe. Las historias hacen que te quedes.

La escuela rancho que forma parte de la historia de Sarmiento
01 / LA BANDA SUR

Todo puede empezar
con algo pequeño.

Una escuela humilde. Un maestro muy joven. Alumnos que, en algunos casos, tenían más años que él. En San Francisco, una gran historia de la educación empezó a tomar forma en un lugar sencillo.

La escuela rancho de la Banda Sur es una de las puertas más cercanas a la memoria de Domingo Faustino Sarmiento. Su historia invita a pensar en los comienzos: en lo que puede nacer de una decisión y en las huellas que deja enseñar.

En una carta de 1872, Sarmiento recordó aquella primera experiencia como maestro en San Francisco. Más allá del monumento, ese recuerdo permite acercarse a una historia humana.

Conocé la escuela

02 / ANTES DEL NOMBRE

El valle ya
tenía memoria.

Antes del nombre que hoy conocemos, este territorio era conocido como Valle de Chutunzo. La presencia de pinturas rupestres en la región habla de una historia mucho más larga que la del pueblo.

La historia local vincula el desarrollo del poblado con tierras conocidas como La Rinconada de San Francisco. Son memorias para seguir investigando y compartiendo, sin perder de vista a quienes habitaron el valle antes.

Descubrí el patrimonio rupestre

03 / LAS VOCES QUE SIGUEN

La historia vive
en su gente.

Volver a las fuentes.

Recorré los documentos y las voces que cuentan la historia de San Francisco.

El Origen del Nombre...

San Francisco del Monte de Oro se fundó en la zona antiguamente denominada como Valle de Chutunzo , derivación del apellido de Clara Chutún , esposa de un cacique que dominaba estas tierras llamado Lorenzo Locacci .

En la actualidad con unos 7000 habitantes, es la ciudad cabecera de Ayacucho, departamento de la provincia de San Luis, en el que se encuentran, entre otras, las ciudades de Candelaria, Leandro N. Alem, Quines y Luján.

 

Este valle fue desde siempre un territorio codiciado por la magnificencia de los privilegios con que la naturaleza lo diseñó. Aproximadamente en el año 1673 un hombre que, habiendo pasado por este paraíso no dudó en intentar vivir él, y gestionó ante el gobernador de San Juan la solicitud de fundación de un pueblo en el extenso valle llamado San Francisco del Monte de Oro de la Falda, consiguiendo en abril de 1674 la autorización que marcaría el destino de este poblado.

 

Tomaría posesión de estas tierras el Capitán Domingo Sánchez Chaparro.  Al fallecer dos años más tarde, su viuda vendió a Don Pedro Escudero y Aldana lo que en aquel momento era la Estancia La Rinconada de San Francisco, naciendo de esta forma el pueblo de San Francisco del Monte de Oro .

Carta Sarmiento

Buenos Aires, enero 2 de 1872

Señor Gobernador

Don JUAN AGUSTIN ESTRADA

SAN LUIS

Mi estimado amigo:

 

Me ha remitido el señor Avellaneda la carta que hubiera deseado me dirigiera a mí, en la que le comunica sus descubrimientos arqueológicos en San Francisco del Monte y la inscripción tallada por mi cincel hace 46 años, pues en 1826 la fecha, y no 29 como la han copiado. Recuerdo los nombres de los señores don Máximo Gatica y la señorita entonces de trece años, Camargo, hermana de los niños de 18 a 20 del mismo apellido, de quienes era yo maestro de escuela con quince años.

 

No sé si la hermosa señora Borjas Quiroga es la discípula hermosisima que yo tenía en aquella escuela en que todos los alumnos eran mayores que el maestro; pero mi recuerdo me inclina a creer que era Dolores el nombre. Así como así, siempre es para mi un gratísimo recuerdo el que envía encargando de recordar él mío a los que no han olvidado al sobrino del presbítero Oro, pues su apellido poco debían acordarse. De unos peñascos por entre los cuales se desliza el arroyuelo inmediato y de los alrededores de la casa de la familia Camargo, conservo estas dulces y tenaces impresiones primeras, que ni los viajes ni los años borran jamás. De la niña Camargo, recuerdo la figura, baja de estatura, entonces, pues no había alcanzado todo su crecimiento.

 

Siempre será bueno que en una aldea se conserve una inscripción hecha de mano de uno que andando el tiempo fue presidente de la República. Puede significar algo más, y entonces serían un memorándum de una de las más útiles revoluciones que haya experimentado la América. Allí en San Francisco del Monte abrí primera escuela con siete alumnos, todos de mayor edad que yo, e hijos, excepto Dolores, creo, de familias acomodadas; uno de los Becerro, de la Sierra y... no me acuerdo de los demás; pidiomelo. El presbitero Oro por amor a aquellos de sus feligreses, y de pena de verlos llegar a adultos, jóvenes ricos sin saber leer. Este incidente tan trivial, esta escuelita al aire libre; mientras estudiaba latín, hizo que los detalles prácticos de la enseñanza me fuesen familiares y dio un giro especial a mis ideas. En 1827 regrese a San Juan para dedicarme al comercio y entonces vi las hordas de Facundo Quiroga que venía a defender la religión. No un ornato póstumo el que quiero dan los hechos. Siempre he pensado, y creo alguna vez escrito, el espectáculo de tanta barbarie como lo de, aquellos llanistas medio desnudos, desgreñados y sucios, me trajo la idea de la educación popular como institución. Un año después llevaba una espada, para combatir contra la barbarie y dos más tarde, emigrado en Chile, fundaba en Putaendo, en casa de mi pariente, don José Domingo Sarmiento, una por las mismas causas que la de San Francisco, no haber escuela ninguna, ni haberla habido nunca en el lugar, mientras que los hijos del Gobernador y principales vecinos crecían en la mas completa ignorancia. Tiene usted, pues, en estos dos hechos el origen del movimiento educacional. La prueba está, en que de San Juan lleve a Chile, no ya la intuición, de sus ventajas, sino el estudio completo de la materia en métodos conocidos, el sistemas, textos, etcétera.

 

Mi primer paso en Chile, fue cerrar las escuelas de Lancaster, el segundo, dar un silabario nacional. Lo demás se encuentra en mis escritos y los papeles de Venezuela, que verá impresos, pudieron reputarse el fruto maduro de la semilla que nació en San Francisco del Monte, de San Luis. Las ramas del árbol se extienden ya hasta el golfo de México por las márgenes del Orinoco. Ahora le diré a usted el sentido histórico de la inscripción de los maderos. Unus deus, una ecclesia, unum baptisma.

 

¡Triste cosa! Estas unidades quieren decir intolerancia religiosa y son las protestas que mi tío, el presbítero Oro, lanzaba contra lo expresado en la Carta de Mayo, la primera constitución provincial con declaración de derechos y garantías, promulgada en 1825 por el gobierno del Doctor Salvador María del Carril. El Presbítero Oro estaba emigrado en San Francisco, y al reparar el templo destruido por un rayo, me dio aquellas palabras con encargo de grabarlas en un arco natural de tres curvas perfectamente iguales que hacía un madero y debía rematar el coro montado sobre gruesos pilares de algarrobo. Dos años después, yo andaba peleando contra el sentido de la inscripción grabadas por mis manos en San Francisco, sin que las buenas relaciones de familia con mi maestro se interrumpieran, no obstante militar en campos opuestos.

 

Vale la pena de conservar aquella inscripción en la nueva Iglesia. Ojalá que algo pudiéramos hacer para perpetuar la escuela de San Francisco del Monte, donde di las primeras lecciones de mi gran ciencia hoy, el a, b, c,! Bien, que nuestros buenos maestros de Francia, en el juego de palabras altisonantes, tales como libertad, democracia, igualdad, principian después de bien escarmentados por el principio de todo gobierno libre el a, b, c, ya bien que de mi residencia en Estados Unidos, saqué en limpio eso solo, que para cosechar, es preciso sembrar.

 

Con mil cumplimientos a las señoras, mis coetáneas, tengo el gusto de subscribirme su afectísimo y seguro servidor. -

 

DOMINGO F. SARMIENTO

Archivo Histórico - Fotográfico Regional - San Francisco del Monte de Oro

Para conocer mejor las raíces de San Francisco del Monte de Oro, lo invitamos recorrer las distintas galerías de fotos que cuentan la historia de este pueblo.

Este en un archivo creado por el Grupo Fotográfico del Chutunzo a partir de un convenio entre el capacitador en Rescate Histórico - Fotográfico Claudio González y la Dirección Municipal de Cultura y Educación de San Francisco del Monte de Oro.

 

El mismo comienza en el mes de diciembre del año 2007 donde se acuerda entre las partes desarrollar el programa N° 8 de los Talleres Integrados de Fotografía Creativa titulado “Taller de Rescate Histórico – Fotográfico” cuyo objetivo fue formar un Equipo Dinamizador en Rescate Histórico – Fotográfico. Iniciado el Taller, se procedió de la siguiente manera para la obtención del material aquí presentado: s e llevó a cabo un relevamiento fotográfico de la arquitectura actual, se reprodujeron y rescataron fotografías de colecciones y álbumes privados, se solicitaron asesorías y se procedió a digitalizar el material obtenido.

 

El Grupo Fotográfico del Chutunzo compila el material, selecciona y se responsabiliza por los derechos de las imágenes obtenidas tramitando el COPYRIGHT a su nombre. También se hace responsable de las propiedades de los textos transcriptos, habiéndoseles solicitado a los autores o sus herederos la autorización de la transcripción correspondiente.

 

Todas las fotos en http://www.archivosanfrancisco.sanluis.gov.ar

Recorré la memoria del pueblo